- Barcelona tiene una densidad de 6.000 coches por km², el doble que Madrid y más del triple que Londres. A pesar de que solo el 25% de los desplazamientos se realizan en vehículo privado, entre el 65% y el 70% del espacio público sigue ocupado por coches y motos.
- Aunque Barcelona busca reducir un 30% el uso del vehículo privado y reforzar el transporte público, el nuevo PMUS 2025-2030 debe apostar por la digitalización, la intermodalidad y nuevas alternativas de movilidad bajo demanda para garantizar una movilidad eficiente y sostenible.
- En 2024, Barcelona recibió una media de 42.466 turistas adicionales al día, lo que supone un 2,65% más de población flotante y hasta el 14% de los desplazamientos diarios. Sin alternativas flexibles que absorban estos flujos, el sistema de transporte público se enfrenta a una presión constante y a una grave saturación.
La alianza #LaCiudadQueNosMueve, de la mano de Demoslab, tras un análisis exhaustivo del Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) de Barcelona de 2024 y de los datos de fluctuación demográfica de la ciudad del INE, insta al gobierno municipal a integrar todas las soluciones de movilidad urbana que contribuyan a reducir el número de vehículos privados en la ciudad y que absorban el peso demográfico del turismo en la urbe.
Actualmente la cifra de coches privados de Barcelona es tres veces mayor que la de ciudades como Madrid o Londres: “Barcelona enfrenta una crisis de espacio urbano y de contaminación que requiere soluciones innovadoras y eficaces. Con una densidad de 6.000 coches por kilómetro cuadrado, el doble que Madrid y más del triple que Londres, la ciudad sigue dominada por el vehículo privado.”, ha declarado Elsa Arnaiz, portavoz de la alianza compuesta por Talento para el Futuro, Equipo Europa, Cámara Cívica, MOVEA, Marcas de Restauración, Bolt, Open Innovation Company, Demoslab y el Observatorio de Arquitectura Saludable.
Actualmente, entre el 65% y el 70% del espacio público está ocupado por coches y motos, a pesar de que los desplazamientos diarios en vehículo privado no superan el 25% del total. Ante esta situación, el Ayuntamiento ha fijado el objetivo de reducir la movilidad en coche y moto en 250.000 desplazamientos diarios, fomentando el transporte público y los modos de transporte no contaminantes.
“La meta es lograr que, en cinco años, el uso del vehículo privado represente solo el 15% de los desplazamientos dentro de la ciudad. Para poder cumplir este indicador, es fundamental contar con los nuevos modelos de movilidad, como la movilidad bajo demanda, que permiten complementar de manera flexible las opciones de transporte público que tiene la ciudad y que en algunas épocas del año, se encuentran saturadas.”, ha destacado Arnaiz.
La necesidad de abordar “la movilidad turista”
Según el estudio realizado por la alianza #LaCiudadQueNosMueve, en relación a los últimos datos demográficos del INE en la ciudad de Barcelona, el incremento de visitantes se tradujo en 2024 en una media de 42.466 personas adicionales por día en la ciudad, lo que representa un aumento del 2,65% sobre la población censada diariamente.
“Los desplazamientos de turistas representan entre el 11% y el 14% de los movimientos internos de la ciudad, lo que evidencia su impacto en la movilidad urbana y el transporte público. Para que el turismo siga siendo una buena noticia, es clave adoptar estrategias que garanticen un equilibrio entre su crecimiento y una movilidad sostenible”, ha recordado la portavoz de la alianza y presidenta de Talento para el Futuro.
Una oferta de transporte público insuficiente que debe complementarse con la movilidad bajo demanda
El transporte público de Barcelona alcanzó cifras récord en 2024 con un total de 684 millones de viajes, lo que supone un aumento del 6% respecto al año anterior. Sin embargo, según un estudio del RACC (2023), los visitantes generan entre 300.000 y 600.000 desplazamientos diarios, lo que representa entre un 7% y un 12% del total de movimientos en la ciudad.
Como alternativas de transporte público, en el área metropolitana de Barcelona operan actualmente 10.521 taxis y cerca de 2.000 licencias VTC. La alianza #LaCiudadQueNosMueve ha podido constatar que, considerando que la población del área metropolitana es de 3.239.337 habitantes, la ratio de taxis es de 1 por cada 308 habitantes, mientras que la ratio de VTC es de 1 por cada 1.620 habitantes. A pesar de un incremento del 13% en las licencias VTC desde 2022, esta oferta sigue siendo insuficiente para absorber la creciente demanda de transporte.
“Consideramos fundamental que la nueva estrategia de movilidad de la ciudad de Barcelona contemple mejorar la penetración de opciones de movilidad alternativa al transporte público, como la movilidad bajo demanda en VTC o el taxi, como una solución para mejorar las necesidades de movilidad de los flujos turísticos sin afectar la movilidad de los residentes. Para ello, resulta imperante adoptar regulaciones flexibles, reduciendo los viajes en vacío y adecuando oferta y demanda”, ha declarado Eduardo Martín, presidente de Movea y miembro de la alianza.
Una prioridad: mejorar la calidad del aire y movilidad sostenible en la ciudad de Barcelona
Según el último informe de la Agencia de Salud Pública, recogido en el Plan de Movilidad Urbana Sostenible 2024 de la ciudad de Barcelona, el 48% de la población de Barcelona está potencialmente expuesta a niveles de contaminación superiores a los recomendados por la OMS. La mala calidad del aire ha sido responsable de al menos 350 muertes anuales desde 2018.
Para abordar este problema, el Ayuntamiento de Barcelona recogió en el Plan de Movilidad Urbana Sostenible 2024, analizado en profundidad por la alianza La Ciudad Que Nos Mueve de la mano de Demoslab, una reducción del 30% en el uso del vehículo privado, acompañada de un refuerzo del transporte público, el uso de bicicletas, la movilidad bajo demanda y el fomento de los desplazamientos a pie.
“Nos encontramos en un momento clave, con el Ayuntamiento de Barcelona elaborando el PMUS 2025-2030 para abordar esta transformación. Desde #LaCiudadQueNosMueve, consideramos que esta nueva normativa debe jugar un papel fundamental en la reducción de la dependencia del coche particular, garantizando al mismo tiempo un sistema de movilidad diverso y eficiente que realmente responda a las necesidades de la ciudadanía, más allá de un modelo de transporte público que, en muchos casos, sigue siendo insuficiente.”, ha declarado Arnaiz.
En este sentido, el nuevo PMUS debe apostar por la digitalización y la intermodalidad del transporte, permitiendo que los ciudadanos combinen diferentes medios de transporte de manera eficiente. “Las opciones de movilidad alternativas puede jugar un papel esencial en el transporte nocturno, la conectividad con zonas periféricas y en la optimización de desplazamientos laborales, un segmento donde el uso del coche privado sigue siendo predominante.”, explica la Lucía González Navarrete, CEO de Demoslab y miembro de la alianza.
Para más información: https://laciudadquenosmueve.org/