Open Innovation Company (OIC) trabaja en innovación estratégica, social y digital, basada en un modelo de comunidad corporativa. Su objetivo es ayudar a entidades públicas y privadas a crear, promover y facilitar una innovación abierta, sostenible y centrada en las personas que genere un impacto económico y social.
En #LaCiudadQueNosMueve, consideramos la innovación como un factor fundamental para encontrar nuevas soluciones que nos permitan dar respuesta a las necesidades y desafíos de la movilidad urbana. Por esta razón, el papel de OIC en la alianza es fundamental.
Hoy entrevistamos a Francisco Velasco, Socio y Co-Fundador de Open Innovation Company, para conocer más de cerca la labor de esta empresa y su aporte a la movilidad urbana.
Bienvenidos a #LaCiudadQueNosMueve, ¿qué os ha motivado a uniros a la alianza?
Nos llamó mucho la atención la iniciativa. Creemos que persigue algo ambicioso, y necesario, que es alcanzar un gran consenso sobre qué tipo de sistema de movilidad urbana queremos en el futuro.
Las ciudades tienen un papel esencial a la hora de redefinir sus propios modelos de circulación y transporte, está pasando en muchas urbes del mundo y, para lograrlo, es importante partir de grandes acuerdos. Nunca llegaremos a un acuerdo pleno de todas las partes, pero solo el hecho de acercar posturas supone una gran aportación de valor, ya que facilita la reflexión colectiva, la concienciación generalizada y la valoración de nuestros propios hábitos.
¿Qué valores comparte Open Innovation Company con la alianza?
Compartimos muy en particular los valores de sostenibilidad, diseño centrado en las personas e innovación abierta. La sostenibilidad es imperativa para proteger nuestro entorno y el futuro; el diseño centrado en las personas (design-thinking) es la forma de pensamiento adecuada para alcanzar consensos; y la innovación abierta (sobre todo en relación con la descarbonización, la inteligencia artificial y la compartición de datos) es un eje central del proceso de transformación de la movilidad urbana. Todos estos, reflejan para nosotros valores que compartimos, y que ya promovemos activamente desde nuestra entidad.
Desde Open Innovation Company contribuís también a mejorar la movilidad de nuestras ciudades, ¿nos puedes explicar mejor de qué forma lo hacéis?
Desde nuestro modesto tamaño de empresa, contribuimos a la mejora de la movilidad de tres formas:
- Tenemos un modelo de recursos humanos flexible y descentralizado, donde hemos eliminado la necesidad de una oficina física. El equipo se compone principalmente de personal autónomo, que trabaja desde la ubicación deseada, y que opera bajos unos estándares y metodologías comunes organizándose por proyectos. Esto nos hace más sostenibles, más flexibles y más eficientes.
- Usamos metodologías ágiles y lean startup que permiten optimizar la gestión de proyectos. Esto permite liberar tiempo, facilitar la conciliación, y reducir la necesidad de desplazamientos relacionados con los proyectos al mínimo posible.
- Trabajamos con otras entidades poniendo en marcha proyectos de innovación relacionados con la compartición de datos y el uso de modelos de IA generativa para mejorar la sostenibilidad y la eficiencia, tanto en movilidad urbana como en otros campos. También ayudamos a empresas a organizar lo que denominamos “Futuratones”, que son procesos sofisticados de reflexión estratégica basados en el diseño de futuros que permiten idear escenarios y experiencias de movilidad, para definir planes de actuación concretos.
¿Por qué consideráis importante que trabajemos para crear el primer Pacto por una Nueva Movilidad Urbana en nuestro país?
Los grandes hitos se logran a través de grandes consensos. Muy a nuestro pesar, vivimos una época de gran polarización política, donde se pierde de vista lo más importante: la ciudadanía. Necesitamos un gran Pacto que ponga a la ciudadanía en el centro, entendiendo que “la ciudadanía” es el usuario de la vía urbana, que en realidad somos todos (quien va en vehículo, en bici, con patinete, o caminando). Este Pacto es importante porque aún no se han hecho este tipo de acercamientos de posturas y es algo crucial para alinear propósitos y disponer de una hoja de ruta común que coordine a agentes reguladores, administraciones, plataformas, asociaciones, empresas, y otros colectivos.
En este contexto, desde #LaCiudadQueNosMueve, entendemos que las regulaciones actuales no abordan adecuadamente las nuevas necesidades de movilidad, ¿estáis de acuerdo con esto? ¿Cuáles serían los principales retos a los que nos enfrentamos a nivel regulatorio en este sentido?
Sin duda la regulación actual es insuficiente, y no se sustenta en grandes acuerdos. La sostenibilidad se ha impuesto casi como moda y tarde, cuando es un elemento crítico de subsistencia como especie.
Necesitamos mayor valentía y coordinación en el ámbito regulatorio, llevando a cabo reformas que den más espacio a ciclistas y peatones, que fomenten un transporte público más eficiente y orientado a la demanda, que promuevan una logística de paquetería más integral y eficiente, que garanticen una gestión de residuos más optimizada y que fomenten nuevas soluciones a los desplazamientos laborales. Además, la regulación será determinante en todo el entorno de la utilización de los datos y modelos de inteligencia artificial, que van a ser cruciales para mejorar la movilidad urbana a través de información sobre desplazamientos, emisiones, compras en comercios, transporte de paquetería, calendario de eventos, y otros.
Para evolucionar en el modelo de movilidad, es necesario invertir en innovación. ¿Qué papel tiene esta innovación para vosotros?
La innovación es una de las piedras angulares del cambio en el modelo de movilidad urbana. Debemos apoyarnos en la tecnología sin ninguna duda, y sobre todo en la utilización de los datos para lograr un modelo más sostenible, eficiente y disfrutable.
Aquí van a ser cruciales el desarrollo de los llamados Espacios de Datos, que van a permitir la compartición masiva de datos bajo principios de seguridad, privacidad y soberanía. En este sentido, estamos trabajando con algunas empresas diseñando casos de uso y existe un plan de más de 500M€ de financiación pública destinadas justamente a la creación de espacios de datos en el entorno de la movilidad urbana y otros campos. Además, no podemos olvidar que la innovación no solo es tecnológica, y que hay un gran recorrido para innovar en áreas como el modelo de tiendas de calle, el modelo de atención al ciudadano, u otra infinidad de cuestiones que afectan indirectamente al modelo de movilidad en las ciudades.